El sábado día 4 he ido a un tour guiado por la isla, que no es diminuta pero sí pequeña (18 por 7km). La primera parada ha sido en la capilla donde la tradición local asegura que Colón fué a dar gracias en su primer viaje de vuelta de América, aunque eso él no lo sabía (que había estado en América):
La vida fue muy dura en tiempos pasados, no solo por las condiciones naturales de la isla. La imagen muestra uno de los látigos de metal con los cuales los corsarios argelinos azotaban a los cautivos que tomaban en la isla:
Después hemos estado en una rareza geológica, un trozo de tierra de composición arenosa en una isla cuyo origen es volcánico:
Las siguientes vistas son de la parte seca de la isla:
Y las siguientes están tomada desde el pico más alto. Hacia el Oeste,
y el otro extremo de la isla:
La parte Norte es húmeda, hay algunos bosques muy espesos,
y una antigua cantera de piedra volcánica:
San Lourenço es muy bonito y además llaman la atención los bancales donde cultivaban la vid. Nos dicen que casi todos están abandonados porque los jóvenes no quieren un trabajo tan duro,
Otra vista del increíble esfuerzo que hicieron los habitantes de la isla para ganarse la vida,
El domingo he estado andando por un sendero que arranca desde el fuerte de San Bras, encima del puerto, que está considerado uno de los más seguros de las Azores. Un malecón protege la dársena interior donde estamos los veleros, el lado inferior está protegido por una punta de tierra que se adentra en el mar:
Esta es la parte seca de la isla, pero también hay sitios bonitos:
Hasta aquí la marcha. A continuación, otro aspecto de la navegación: En las travesías se conoce gente, alguna de la cuales se queda en el recuerdo. En Vila do Porto han sido Pere y Liz (nombres ficticios). El es de Barcelona, ella de Perú. Su barco está muy cerca del mío, cuando me acerco a saludarles Pere comienza a hablar inmediatamente y me cuenta su historia de forma ininterrumpida mientras tomamos una cerveza. A diferencia de la mayoría de la gente que habla mucho, el cuasimonólogo de Pere no es pesado, sino ameno y muy interesante. Al jubilarse vendió el piso y se fueron a vivir en barco (un North Wind de once metros) y ver mundo. Sin embargo, ¡Pere no es entusiasta de la navegación a vela! Instaló una potabilizadora para reconvertir uno de los tanques de agua en depósito de gasoil y así tener más autonomía a motor y menos necesidad de izar las velas. No le gusta navegar de noche,..., pero se fueron a cruzar el Atlántico. Tuvieron mala suerte, les pilló una de las buenas, tres días ininterrumpidos de muy mala mar con olas de ocho y nueve metros (no saben la suerte que tienen que ninguno de los dos sabe lo que es marearse) y al llegar al Caribe decidieron facturar el barco en un mercante y volver en avión,..., pero no cuadraron las fechas y, ahora piensan que afortunadamente, se quedaron por allí. En un país centroamericano estuvieron una temporada conviviendo con los habitantes de una pequeña comunidad indígena de pescadores. Con el asesoramiento de un ingeniero de Barcelona que estaba de visita ayudaron a los pescadores a construir un pequeño muelle con el que facilitar la comercialización de su pesca (langostas, centollos,...), y el resultado fue que todas las mañanas tenían una muestra en el barco,..., ¡hasta que tuvieron que cambiar la dieta por exceso de colesterol! me cuenta Liz. Subieron por un río en un entorno de selva virgen..., después estuvieron por Cuba, dicen que es precioso...., y ahora están por aquí. No tienen ninguna prisa, su actitud es disfrutar de lo bueno que ofrece cada puerto, cada isla, cada país, son muy sociables y ya se han integrado en la pequeña comunidad de vagamundos de este puerto. Me enseñan el barco, es de los de antes, el diseño y decoración interior son de barco,..., no como en los de ahora cuyos diseñadores se esfuerzan por darles la apariencia de pequeños apartamentos.
Esto es todo en Santa María, lunes o martes me traslado a San Miguel, a unas cincuenta millas (92km) de aquí.
Me encanta, la historia también. Gracias por compartir. Te sigo con entusiasmo.
ResponderEliminarPor fin he podido leerte hoy. Me gusta mucho las experiencias que cuentas de la gente que conoces y las fotos , debe ser preciosa esa isla.Gracias .
ResponderEliminarhola, vuelvo a seguirte después de varias semanas... voy a leerlo despacito ...estoy alucinada con tu viaje
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