jueves, 26 de julio de 2018

MADEIRA

   El sábado 21 salgo hacia Funchal, la capital de Madeira, a 40 millas (74km), tras recibir una llamada de Rafael, el contacto que me dieron en la recepción de Puerto Santo. Me dice que ya tengo disponible un amarre. La previsión es de viento del NE (Nordeste) fuerza 4-5 (entre 27 y 38km/h aproximadamente), dado que el rumbo a seguir es SW (Suroeste) me viene por popa y no es bueno porque la marejada con olas de 1.5 metros provoca unas guiñadas (cambios de rumbo) que hacen que las velas den golpes continuamente.  Modifico el rumbo a babor para que viento y ola entren por la aleta.


   Pero ahora no voy directo a destino (el rumbo que debería seguir es el trazo negro que une ambas islas:


   Poco después de tomar esta foto traslucho a estribor y ahora sí, me dirijo recto a Funchal:



   Al acercarme a tierra compruebo que Madeira es lo contrario de la árida Porto Santo, llueve mucho y la isla es muy verde. Mide 57km de largo y 22 de ancho.


   Al aproximar el puerto llamo a Rafael por el móvil, que me orienta sobre la entrada a la dársena (se ven varias dársenas y marcas que confunden un poco). En Funchal hay una marina, básicamente para los locales, y la dársena que gestiona el Porto de Recreio, ambas dentro del puerto comercial. Esta última tiene algunos de sus fingers dedicados a charter, de modo que solo quedan libres unos 10 amarres cuya gestión corre a cargo de Rafael. El espacio de agua dentro de la dársena es generoso, atracar es fácil. Estas instalaciones del Porto de Recreio tienen unos cuantos puntos a favor y uno en contra, que es la gran distancia a las duchas (son las de la escuela de vela, espaciosas y que siempre he encontrado limpias). A favor: Los amarres están, literalmente, en el centro de la ciudad y a unos metros del paseo marítimo (pero con acceso restringido a los pantalanes mediante tarjeta magnética):


   En segundo lugar, la extremada amabilidad de Rafael, que habla fluidamente español, francés e inglés (al menos), y que te asiste al amarrar, te acompaña a cumplimentar los trámites al puesto de policía, te indica el camino a las duchas y la minilavanderìa (sería complicado encontrarlos por uno mismo), hace los trámites de entrada del barco, y a la vuelta da un pequeño rodeo por el paseo y te muestra dónde están los supermercados, dónde venden pan de horno, etc. Y por último, otro punto a destacar a favor del Porto de Recreio son los precios, están muy bien.

   Unas imágenes de Funchal desde el barco:





   Hacer turismo en Madeira: He comenzado por subir a Monte (se puede ir en teleférico o en autobús) a ver a los carreiros bajando turistas en los carros. Son trineos que se deslizan cuesta abajo siguiendo una calle, antiguamente pavimentada con guijarros y ahora asfaltada, es un antiguo medio de transporte en una isla donde las cuestas y pendientes son muy pronunciadas:




   Desde lo alto se ve el puerto de Funchal, con la dársena del Porto de Recreio en primer término,


   El principal atractivo turístico es la naturaleza, sea yendo a los miradores o haciendo senderismo en alguno de los muchos recorridos. Se puede ir por cuenta propia o en alguno de los recorridos organizados por agencia. Algunos de los senderos precisan ir en coche hasta los puntos de salida y llegada y en otros basta con coger el autobús, que incluyen paradas en los puntos de acceso a los senderos. Hoy martes he hecho el que va del mirador de Areeiro a Curral das Freiras. Sobran los comentarios:





   El jueves 25 he hecho la pequeña y dominguera "Ruta dos balcoes" en Ribeiro Frio. Ruta corta y fácil, pero muy bonita:






... Y el jueves he hecho el sendero del Caldeirao Verde: La caldera de un antiguo volcán. El recorrido sigue una de las acequias de la isla a través de un bosque de Laurisilva. Las imágenes hablan por sí mismas:














    La caldera es imposible de abarcar en una foto. 




   A partir de aquí es la vuelta














viernes, 20 de julio de 2018

PORTO SANTO

   Porto Santo es una isla muy pequeña (12x4km), que sin embargo tiene una historia interesante. Al igual que el resto del archipiélago de Madeira, estaba deshabitada cuando llegaron los portugueses en el s.XV. Aunque es muy árida el cultivo de la caña de azúcar fue lo bastante importante como para que Cristóbal Colón, entonces un jovencito, se estableciera allí como representante de una casa comercial italiana. Se casó con la hija del gobernador y según algún testimonio un marinero local le dijo que en una ocasión vieron tierra cuando una tempestad les arrastró hacia el Oeste. Esta es la casa en que dicen vivió, en la cual hay un museo pequeño pero interesante:


   La vida de los habitantes de aquellos tiempos fue muy dura. Además de las difíciles condiciones geográficas sufrieron frecuentes ataques piratas. En el s.XVIII los corsarios se llevaron a todos los habitantes a venderlos al mercado de esclavos de Argel. Solo escaparon 18 que se habían escondido en las montañas. Hoy el turismo es la actividad principal. No he visto mucho edificio antiguo en la capital, Vila Baleira. Esta placeta da una idea de su aspecto actual:


   En buena medida el turismo está centrado en la playa y el contacto con la naturaleza. Hay rutas de senderismo desde las cuales las vistas son espectaculares. Las fotos siguientes las he tomado en la marcha que he hecho el jueves. Os recomiendo que pinchéis las fotos y las veáis en pantalla grande, sobre todo las panorámicas:













        Los molinos de viento no podían faltar en una isla tan carente de recursos naturales:


   No sé que os parecerán estos paisajes. Unos alemanes muy forofos de esta isla, que me han orientado en un cruce de pistas, me decían que a ellos estos ocres les resultan muy atractivos por el contraste con el omnipresente verde de Alemania. No obstante, en los fondos de los valles hay áreas diminutas de verdor, a modo de oasis:






     Esto es todo desde la isla tranquila, como la llaman por aquí. Mañana sábado voy a Madeira donde ya tengo reservado amarre en Funchal.