La vuelta a Valencia va a ser muy parecida a la que hice en la navegación de 2017, pasando por prácticamente los mismos puertos que a la ida, y por esta razón no voy a añadir entradas específicas salvo que haya alguna novedad. Solo iré actualizando esta entrada para comunicar dónde me encuentro. Ahora estoy en Ayamonte. Si a alguien le interesa una descripción más detallada de esta costa y de la navegación por el Guadiana puede consultar los blogs
http://estel2016.blogspot.com.es
y
http://estel2017.blogspot.com.es
El martes 25 he ido de Ayamonte a Mazagón, en la entrada de la ría de Huelva. La situación general es de Levante, las previsiones consultadas la víspera daban condiciones muy malas en el golfo de Cádiz, pero no así en la costa. Durante la mañana he oído partes meteorológicos que anunciaban mar gruesa mar adentro del golfo, pero de hecho, navegando cerca de tierra lo más que he tenido han sido ocho nudos de viento y una ligera marejadilla.
Hoy, viernes 28, he llegado a Chipiona. La situación general es de Levante, con predicciones de mar gruesa en el interior del golfo de Cádiz, pero las condiciones son buenas en la costa entre la ría de Huelva y Chipiona. Es lógico, el viento del Este se comprime en el Estrecho de Gibraltar y después se expande en abanico por el golfo, pero casi no afecta en el recodo Noreste. Esto puede verse en la predicción para el sábado, con una situación de menor intensidad que la de los días anteriores (la posición de Chipiona está marcada por la flecha grande en rojo):
Un cortijo solitario,
Cerca de Sevilla paso por La Puebla y Coria del Río:
Un mercante subiendo a Sevilla,
Hoy, viernes 28, he llegado a Chipiona. La situación general es de Levante, con predicciones de mar gruesa en el interior del golfo de Cádiz, pero las condiciones son buenas en la costa entre la ría de Huelva y Chipiona. Es lógico, el viento del Este se comprime en el Estrecho de Gibraltar y después se expande en abanico por el golfo, pero casi no afecta en el recodo Noreste. Esto puede verse en la predicción para el sábado, con una situación de menor intensidad que la de los días anteriores (la posición de Chipiona está marcada por la flecha grande en rojo):
SEVILLA
El viernes dia 5 he ido a Sevilla por el Guadalquivir, a unas 57 millas (105km) desde Chipiona. Dado que en Valencia no estamos acostumbrados a las mareas ni a navegar por ríos voy a explicar con detalle los pasos que he dado por si a alguien le interesa. En primer lugar hay que considerar las posibilidades de encontrar amarre en Sevilla: Una es en Gelves, otra en el puerto comercial y la tercera en el Club Náutico de Sevilla. Gelves está bien comunicado con Sevilla por metro y no hay que pasar la esclusa ni el puente levadizo. Un inconveniente es que hay un tendido de alta tensión que oficialmente limita la altura máxima del palo a 19m. No obstante, a la marea baja la altura es mayor,..., y hay quien me dice que ha pasado sin problemas. La marina de Sevilla tiene la ventaja de que no hay que pasar el puente levadizo de Delicias, pero queda en zona portuaria, lejos del centro de Sevilla. El Club Náutico está muy cerca del centro (la Torre del Oro está a diez minutos andando, Triana a quince minutos, etc.), pero hay que ajustar los horarios de llegadas y salida a las mareas, el puente de las Delicias y la esclusa. Decidí probar en el Náutico, describo el procedimiento en el siguiente apartado:
Lo primero que hice fué obtener el horario de la esclusa y el puente levadizo (en la web o en el puerto deportivo de Chipiona donde amablemente te facilitan una fotocopia), es importante consultarlo porque el horario de apertura del puente levadizo es muy restringido, entre semana solo lo abren lunes, miércoles y viernes a las 22h, y sábados y festivos a las 9h, después consulté la tabla de mareas para escoger un día que me permitiera subir el Guadalquivir con la marea creciente y que cuadrara con los horarios de la esclusa y el puente levadizo, que están sincronizados para la navegación de recreo. Fuí a su página web y les remití un correo solicitando amarre, me contestaron enviándome un formulario en el que debía indicar las fechas de entrada y de salida y en el que decía que las solicitudes debían hacerse con quince días de antelación. Si eran aprobadas me enviarían un presupuesto que caso de aceptarlo debería pagar de antemano y enviarles copia escaneada de la documentación del barco, título de navegación y recibo del prepago. Mi solicitud era para dos días después, me desanimé pero no obstante les remití el formulario, que para mi sorpresa fué aceptado en 24 horas. Les llamé por teléfono para decirles que me era imposible escanear la documentación que pedían y me dijeron que les enviara justificante del prepago y que presentara la documentación a mi llegada, y que ellos se encargarían de avisar a la esclusa y el puente levadizo para reservar paso de la esclusa a las 21h y el puente a las 22h. (oficialmente no había otras posibilidades para embarcaciones de recreo).
Río arriba
Salí de Chipiona a las 8 para poder llegar a Bonanza a las 9, dos horas después de la bajamar. De esta manera estimé llegaría a la esclusa a las 17, hora de la pleamar en Sevilla. La siguiente imagen muestra la aproximación a la desembocadura del Guadalquivir a la altura de Sanlúcar, de hecho es difícil localizarla visualmente, pero es fácil encontrarla porque las balizas llegan hasta Chipiona:
Entro en el río, de momento no noto el efecto de la marea, probablemente porque es contrarrestada por la corriente, ha llovido la semana anterior. A la altura de Bonanza me cruzo con un mercante:
El Guadalquivir es muy ancho y el paisaje muy plano, a la izquierda Doñana:
Pasa el tiempo y no veo que la marea me ayude, voy más lento de lo previsto si bien voy más rápido en algunos tramos que puedo poner el foque:
Aguas arriba el aire huele a arroz, es un paisaje que a los valencianos nos resulta familiar:
La navegación es sencilla, el río es muy ancho, está bien balizado y además el navegador muestra claramente el canal navegable:
Van pasando las horas, la corriente de marea ha ganado intensidad, calculo que me está aportando unos dos nudos y medio, ya he hecho una buena parte del recorrido:
De cuando en cuando se encuentran barcazas de pesca, en vez de arrastrar las redes están fijas y aprovechan la corriente. Siempre las he visto fuera del canal balizado,
El paisaje cambia un poco, empiezan a verse grupos de árboles en las riberas:
Casi a mitad de camino,
Las gaviotas invaden el río,
Un cortijo solitario,
Cerca de Sevilla paso por La Puebla y Coria del Río:
A las tres de la tarde, dos horas antes de lo esperado, llego a la bifurcación al puerto de Sevilla. A la izquierda queda el nuevo cauce donde puedo ver los cables eléctricos de Gelves. A la derecha la esclusa,
Me acerco y llamo por radio. Me confirman que tienen programado mi paso para las 21, pero en una hora está previsto que lo haga un mercante hacia Sevilla y me dicen que van a preguntar al práctico (ejerce de capitán del barco mientras navega por el río) si puedo ir con ellos. La respuesta es afirmativa, me pongo a dar vueltas hasta que aparece el barco que veis en la foto cruzándose con otro que viene de Sevilla:
Me llaman por radio y me dicen que lo siga y cuando el mercante esté dentro y amarrado pase por el costado y me coloque a su proa, delante de la puerta de salida:
Así lo hago, a mi popa el mercante, al fondo puede verse la puerta de entrada casi cerrada:
La puerta de salida:
Una vez igualados los niveles de agua abren la puerta y me dicen que salga y me coloque en un apartadero para dejar pasar al mercante:
Poco más adelante paso bajo el puente del Centenario, con una luz de 40m. que obviamente no plantea ningún problema,
..., que en cambio sí hay en el puente de las Delicias, que se ve al fondo de la siguiente imagen. Llego hacia las 18h, llamo por radio y me confirman que estoy en la lista y me dicen que puedo ponerme donde los remolcadores hasta la hora de apertura, las 10 de la noche. El muelle está dotado de defensas para remolcadores que hacen prácticamente imposible amarrar. La única posibilidad que veo es echar un cabo a alguna de las escaleras y sujetar el barco por proa, imposible hacerlo también por popa. No hay viento y la operación solo resulta un poco complicada, aunque por poco no he doblado un candelero (es lo primero que entra en contacto con la alta pared)
Un poco antes de las diez me pongo en posición y paso junto con otro velero. Ya nos estaban esperando en el Náutico, amarro y fin de la travesía por el Guadalquivir. Ahora empieza la travesía por Sevilla, pondré alguna foto en los próximos días.
Sevilla
El Club Náutico es de alto nivel, muy espacioso a pesar de estar dentro de la ciudad, con mucho arbolado y espacio verde que van muy bien para aliviar el calor de Sevilla:
La ciudad
La bajada del río está programada para el sábado 13. No puede ser de otro modo porque el puente de Delicias solo abre a las ocho de la mañana los sábados y domingos ya que mantienen el horario de verano. El viernes hay un imprevisto: El parte meteorológico avisa de viento huracanado para el domingo, lo que me hace pensar si no será mejor quedarme en Sevilla. El problema es que, de hecho, las estancias en el club náutico van por semanas debido al horario de apertura del puente (entre semana solo abre a las 10 de la noche y no es conveniente navegar por el Guadalquivir de noche y a la semana siguiente tendría la marea en contra. Otra posibilidad es ir a Gelves, donde ya no dependería del puente ni de la esclusa, pero pienso que si el cambio de tiempo trae lluvias fuertes el río se llenará de maleza, cañas y troncos que pueden hacer muy difícil la navegación. Finalmente decido que mejor ir a Chipiona. Al volver al barco de un último paseo por Sevilla mis vecinos de amarre, que vienen de Gandía, me dicen que han avisado que debemos cruzar el puente a las siete, aprovechando el paso de un crucero. Me levanto bien temprano, actualizo la previsión meteorológica y veo que es menos mala, dan vientos de fuerza 4 a 5 (hasta unos 35km/h) en la costa de Cádiz, lo peor va para Portugal donde se avisa de viento de fuerza 12 en San Vicente...
Lo cierto es que este horario es el recomendado por mi guía náutica para bajar el Guadalquivir: Las primeras dos o tres horas se navega contra la marea (pleamar en Sevilla a las 10.20), después se tienen unas cuatro horas a favor de la marea y se llega a la desembocadura después de la bajamar (a la 1.20 en Bonanza), de esta manera se evita pasar la barra con marea vaciante, lo que puede ser peliagudo o imposible con mal tiempo. Salimos el otro barco y el ESTEL, vamos pasando el puerto de noche cerrada y comienza a amanecer al llegar a la esclusa. La siguiente imagen muestra la puerta de entrada, todavía abierta,
..., y la puerta de salida, todavía cerrada, mientras mantengo la posición del ESTEL a motor (no hay bitas ni alguna otra cosa para agarrarse):
Ya en el canal, con el otro barco a popa,
La navegación transcurre según lo previsto. Las primeras dos horas vamos frenados por la marea ascendente, que después es sustituida por el efecto combinado de la marea descendente y la corriente del río, que da un avance muy rápido, de hecho reduzco las revoluciones al motor porque quiero llegar a la desembocadura una hora después, al menos, de la bajamar. Hay que ir atento porque bajan troncos y cañas.
La siguiente imagen da una idea de la amplitud del Guadalquivir poco antes de llegar a Bonanza,
Llego a Sanlúcar una hora después de la bajamar, sin embargo no se nota el efecto de la marea ascendente porque el río baja con bastante agua. Comienzo a ir hacia el mar, y empiezo a ver una línea de espuma blanca en el horizonte,..., la famosa barra del Guadalquivir. No esperaba encontrarla después de hora y pico del cambio de marea, pero la corriente del río es en este momento más intensa que la marea entrante, todavía débil, y levanta la ola de fondo que viene del mar. A medida que me acerco veo que el canal balizado forma como una carretera libre de rompientes, aunque, eso sí, la navegación es incómoda debido al oleaje irregular ocasionado por el choque de la ola contra la corriente del río. Finalmente entro en Chipiona y una vez amarrado, comido y bebido preparo el ESTEL para recibir a Leslie: Básicamente es poner amarras con muelles helicoidales que amortigüen las sacudidas y doblar el resto de amarras:
Leslie en acción. La siguiente imagen está tomada desde Chipiona hacia la desembocadura del Guadalquivir, que está fuera de cuadro hacia la derecha. Si se amplía la foto se puede ver una parte de la barra delante de los pinos de Doñana
El mercante está anclado delante de Chipiona, esperando turno para entrar al Guadalquivir,
Los bajos que rodean Chipiona levantan las olas a mucha mayor altura que la que tienen en mar abierto:
Tras el lluvioso paso de Michael ha llegado el buen tiempo, el martes 16 he ido a Sanlúcar, muy bonito e interesante. En primer lugar, la desembocadura del Guadalquivir mirando hacia tierra. Al fondo Bonanza, donde el río tuerce a la izquierda:
La antigua fábrica de hielo es hoy centro de interpretación del parque de Doñana, lamentablemente no había visitas programadas al parque, estamos fuera de temporada.
Sanlúcar tiene edificios monumentales, algunos de ellos cargados de historia
El duque de Montpensier fué aspirante al trono de España a finales del S.XIX, además del palacio de San Telmo en Sevilla tuvo otras posesiones, la que vemos en la siguiente imagen fueron sus caballerizas:
El duque de Medina Sidonia fué el comandante en jefe de la Armada Invencible. El palacio de los Medina Sidonia está en Sanlúcar, la iglesia anexa es así de bonita:
Otro de los edificios monumentales de Sanlúcar.
Las previsiones meteorológicas anuncian mal tiempo en esta zona y una supergota fría en el Mediterráneo. El miércoles 17 he venido al puerto deportivo de Rota a esperar que el tiempo mejore. Rota está enfrente de Cádiz, donde hubiera ido si no fuera porque el puerto deportivo de Cádiz está al final del puerto comercial, muy alejado de la ciudad. De todas formas hay buena comunicación entre Rota y Cádiz por ferry.
Cádiz es una ciudad muy interesante. Las minúsculas calles del casco antiguo llaman la atención porque suelen estar trazadas en línea recta, quizá por su origen fenicio y a diferencia de las zonas antiguas de origen islámico. Algunas fotos, tomadas mientras en Castellón estaba diluviando:
La caleta,
Una placita,
La casa de un celebrado valenciano que fué alcalde en el S.XIX,
El casco antiguo de Rota también tiene su interés,
El mercado en domingo,
Gente
Ya he comentado anteriormente que en el transcurso de la navegación conoces gente que ya no la olvidas. En esta ocasión voy a contar dos pequeñas (o grandes) historias: En primer lugar la pareja de valencianos que hace no mucho decidieron cambiar de vida, arreglaron sus cosas, se compraron un barco de 15 metros y junto con sus dos hijas de 4 y 6 años han partido sin rumbo ni calendario fijo. En parte lo hacen porque desean que sus hijas crezcan en un entorno natural. Cuando hacen paradas de varios días las llevan a centros escolares para que mantengan el contacto con niños de su edad y cuando están navegando hacen actividades interactivas con los niños de las escuelas mediante streaming. Me comentan, con razón, que es el momento de hacerlo, cuando sus hijas sean mayores estarán obligadas a una mayor presencia en los centros educativos. De momento se dirigen a las islas Canarias para unirse a la ACR, la conocida travesía atlántica, donde se les unirá una tripulante adicional.
La segunda historia es la de Alexei y Kalyna, dos ucranianos nacidos en Crimea. Decidieron irse lo más lejos posible cuando Rusia anexionó Crimea. En Alemania compraron un velero de 10 metros, y después de un par de clases prácticas recorrieron la costa del mar del Norte, el canal de la Mancha y el Cantábrico hasta las Rías Bajas en Galicia, donde Kalyna dió a luz una bebé. Ocho meses después continuaron por la costa de Portugal. Me contaban que su objetivo era seguir por el Mediterráneo, pasar el canal de Suez y llegar al Índico. Cuando les hice notar que hay piratería en el mar Rojo Alexei me contesta, muy decidido, "pues me compraré un Kalashnikov", y añade, "¿sabes que en el Pacífico hay más de veinte mil islas?" mientras abre los ojos como platos.
Barbate
El jueves 25 he hecho la travesía a Barbate. Poco viento y mar en calma hasta el cabo Roche, a partir de ahí, y en particular en la zona del cabo Trafalgar, marejada con ola irregular, y eso que no había mucho viento (14 a 19 nudos) que venían de proa, lo que me ha obligado a avanzar lentamente a motor, dando zigzags para pasar las olas evitando los bajos de la zona. En la zona próxima al bajo de la Aceitera las olas son particularmente altas, después va mejorando. Ahora a esperar condiciones adecuadas para pasar el Estrecho, de momento anuncian un empeoramiento por la nueva gota fría.¡Ah!, y una cosa sobre el puerto, cuando vas a entrar ves una boya con luz blanca en medio de la bocana, llamo por radio y me aclaran que es la verde, hay que pasar entre esa boya y el muelle que queda a babor.
He aprovechado para hacer senderismo por el parque de la Breña, del que podeis ver algunas fotos de la ruta de los acantilados:
La siguiente imagen es del cabo Trafalgar, si se amplía se puede ver la línea de rompientes que señalan el bajo de la Aceitera:
El estrecho
Por fin hay una situación meteorológica apropiada para pasar el estrecho. Los días anteriores tuvimos gota fría justo encima, el martes 30 por la mañana 34 nudos (62km/h) en el puerto. Pegaban de través, y una de la sujecciones del finger al que estaba amarrado se rompió, hubo que tirar cabos de refuerzo y cuando calmó me cambié de amarre. Menos mal, porque lo peor estaba por venir. El miércoles 31 por la tarde fueron 40 nudos (74km/h), una de las pocas veces que ha visto mar blanca (el viento bate espuma con el agua, con lo que el mar se ve blanco). En un momento dado oí golpes secos, salí y ví que la vela de proa del baro de enfrente se había medio desenrollado y hecho jirones. A otro barco se le hizo trizas la capota. Yo solo tengo que lamentar que se ha descosido uno de los laterales de la capota y la sujección de una de las cinchas del bimini (toldo que da sombra en la parte de popa).
La previsión para el viernes 2 es de vientos variables que a partir de Tarifa serán del Oeste fuerza 4 a 5, o sea que muy bien para pasar el estrecho hacia el Este. Además las tablas del almirantazgo predicen que tendré corriente favorable durante seis horas desde las 8.30 de la mañana. Esto es estupendo, la diferencia entre ir contra la marea o a favor puede ser de 5 nudos.
Me levanto a las 5.30 y salgo poco después del amanecer. Hay algo de mar fondo, resíduo del viento del miércoles, y viento terral flojo. Voy a motor y pronto noto el efecto de la corriente a favor. Al pasar por la punta del Camarinal son 2.5 nudos extra (el año pasado con la corriente en contra solo hacía 4,5 nudos de velocidad real, hoy iba a 9). Esta vez hay mayor visibilidad que en las anteriores, y África se distingue claramente contra el sol de la mañana:
La costa de Cádiz, más próxima, se veía así:
Se ve que hay bastante gente que también ha decidido aprovechar el intervalo entre borrascas y gotas frías para pasar el estrecho, he visto bastantes veleros:
Este es un cuarenta metros, se veía a sus pasajeros sentados en tumbonas en cubierta:
Nada más pasar Tarifa he izado las velas, entre el viento y la corriente a favor he llegado relativamente pronto a la bahía de Algeciras, donde como siempre he tenido que ir pendiente del intenso tráfico:
A las tres llegaba a Puerto de la Duquesa, mañana iré a Benalmádena.
Benalmádena
He salido a las 8.30, sin viento y a motor. El mar estaba en calma, poca ola. Al igual que el año pasado, se nota mucho el contraste con el Atlántico. Parece que he cruzado una puerta y detrás se ha quedado el oleaje, el mar es muy azul y la línea del horizonte recta, es como entrar en un lago, aunque a veces... A medida que avanzo se va viendo con más claridad por qué en la antigüedad denominaron a Gibraltar y Ceuta las columnas de Hércules:
Como es sábado hay bastantes barquitos de pescadores,
..., pero lo diminuto llega a su máxima expresión con estos, claro que no será por cañas de pescar,...
Marbella,
Y un artefacto volador que parece un borinot gigante,
Fuengirola, ya cerca de Benalmádena,
Y esto ha sido todo por hoy, como veis, me he hecho casi toda la costa del Sol en una mañana.
El domingo ha salido soleado, ha sido la vuelta a la manga corta, se nota que esta costa está más resguardada que en Barbate, que recibe directamente los vientos del Atlántico. He dedicado la mañana a reparar los desperfectos causados por la ventolera de Barbate. La cincha del bimini parece haber perdido una sección, pero he podido pasar la sección restante de manera que trabaje. La otra cosa a reparar era uno de los laterales de la capota, se había soltado de la cremallera, que he cosido en un arreglo de fortuna.
Los útiles de trabajo (aguja de coser velas, hilo, rempujo):
En esta imagen se ve el lateral de la capota y una de las cinchas de sujección del bimini.
Foto de detalle tomada al principio de la faena, no es muy artística pero con que aguante hasta Valencia es suficiente.
Almerimar
Las previsiones meteorológicas señalan un intervalo de vientos flojos durante la noche del miércoles 7 hasta el mediodía del jueves 8. Salgo a las 22h para hacer las 84 millas (155km) hasta Almerimar, donde estimo llegar sobre las once de la mañana.
La noche es tranquila, la mar está algo revuelta después del viento de días anteriores pero va calmando. La vista de la costa, dominada por las edificaciones durante el día, es bonita de noche: "La gran muralla española" se convierte en un reguero ininterrumpido de luz durante la noche. Además de la iluminación de los paseos marítimos y localidades costeras está la de los pueblos colgados en la sierra, parece un belén. Al principio no hace mucho frío, la navegación bajo las estrellas es bastante tranquila si bien hay que ir atento al radar. De madrugada sí se nota el frío, y también comienzan a oírse en la radio los avisos por pateras. Amanece antes de como venía notando, a medida que avanzo hacia el Este se adelantan el amanecer y el anochecer:
Ahora ya puedo hacer algunas fotos de Sierra Nevada:
Llego a Almerimar antes de lo previsto, he tenido corriente a favor durante la primera mitad de la travesía. Siguiente etapa: Pasar el cabo de Gata..
Garrucha
El sábado 10 salgo de Almerimar a las 7 de la mañana, con destino Garrucha. Es una travesía algo larga, hay que dar la vuelta por el cabo de Gata. El viento de la víspera ha cesado, el mar aún está revuelto. Amanece nada más salir,
Al fondo, Sierra Nevada:
A media mañana ya se vé claramente el cabo de Gata,
Han pasado unos cuantos veleros, unos yendo y otros viniendo, parece que todos estamos aprovechando el intervalo entre el poniente de estos días y el levante que anuncian para mañana. Cerca de Garrucha se me va acercando por popa uno muy bonito:
Llego a Garrucha sobre las cinco, a tiempo de ver la puesta del sol desde el muelle:
Es todo, lástima que aquí el viento siempre sopla de proa o de popa, ha habido que ir a motor excepto el tramo final. Mañana a Cartagena.
Cartagena
Llego a Cartagena el domingo 11, después de una travesía directa desde Garrucha, con mar algo movido en algunas zonas y muy poco viento:
La ruta ha estado alejada de la costa hasta llegar al cabo Tiñoso, cerca de Cartagena:
Cuando me disponía a enfilar la bocana del puerto me he cruzado con este crucero:
Dentro del puerto estaba este velerito, ¿el futuro?
Parece que mi estancia en Cartagena se va a prolongar, la previsión meteorológica da mal tiempo al menos hasta el próximo fin de semana.
El miércoles 21 he ido de Cartagena a Torrevieja. Ola formada de más de un metro hasta el cabo de Palos, donde un viento de 20 nudos ha reforzado la ola. Antes de llegar no tenía claro si podría pasar entre el cabo y las Hormigas o las tendría que rodear. Al llegar he visto que se podía aunque las olas ya serían de metro y medio. La situación ha cambiado nada más pasar el cabo estaba en costa de sotavento, por tanto sin olas. El viento ha ido disminuyendo y al final, motor. He fondeado en el puerto y a a la mañana siguiente he salido hacia La Vila, día nublado y travesía parte a vela, parte a motor. Nada más salir se veían a lo lejos el Puig Campana y la Serra Gelada,..., ya me he sentido en casa después de cinco meses. He llegado a las tres, aquí van unas pocas fotos del día:
Tabarca,
El Puig Campana,
Y La Vila, claro,
El viernes 23 salgo al amanecer hacia Jávea:
Día nublado, poco viento y poca mar,
Llego a Jávea al mediodía. La jornada termina como empezó, con un espectáculo concedido por el sol:
El lunes es el día del viento, en la tele dicen que 90km en Cullera. El miércoles 28 ha calmado y salgo con el amanecer para Valencia, donde llego a las tres tras una travesía en que ha habido encalmadas y vientos.
FIN DEL TRAYECTO Y DE ESTE BLOG





Hola! te he leído en retrospectiva porque me descolgué hace un tiempo. Uff! sólo de imaginarme ahí me entra un mareo enorme! encima con el barco escorado! demasiado! bueno por lo que veo ya estás lejos del océano, enhorabuena y bienvenido a la costa!
ResponderEliminarOle, ahora costeando y de tapeo. Mola. Pon fotos de los bares y las tapas
ResponderEliminarGenial!! que viaje mas precioso, me alegro de que estes bien, te he seguido, me gusta mucho tu blog.Bienvenido al Mediterraneo, Bravooo!! a ese marinero valiente.
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